o entre la creación y la post producción, que es la grabación, me sentí en demasía expectante. Los álbumes anteriores de los dos fueron una revolución en cuanto a lo que estas dos agrupaciones habían estado haciendo o creando, no quiero, por cierto, mencionar géneros o gustos, sino simplemente quiero hacer énfasis en el cambio que pudimos escuchar en los discos de cada uno. Pero vayamos por partes: Los originarios de Chicago formados hace ya más de 10 años, Alkaline Trio, siempre habían manejado un estilo de tocar bastante peculiar, asociados y agrupados dentro del llamado Neo-punk o Punk Melódico o Happy Punk (decisión de cada quien cómo llamarlo, se aceptan propuestas) de finales de los 90 y principios de los 2000, tenían tanto visualmente como dentro de sus líricas en estilo digamos “obscuro”, obviamente sin querer decir que eran góticos o darks. La última producción que sacaron, se titula “Crimson” (2005) y si bien ellos ya habían dado muestra de alejarse un poco del estilo con el cual contaban a lo largo de todos sus discos, en el álbum “Crimson” creo que se nota claro el cambio, una evolución natural que me imagino que deberá concluir o culminar con el siguiente disco, porque eso se escucha en las canciones. Habrá que aclarar que en un grupo que tiene más de 12 discos y 6 EP´s debe ser notoria una evolución o cambio a lo largo de tantas producciones. Me parece que este cambio que se dio en la banda no fue con intención, fue el resultado de los años, la fama, los cambios de integrantes y la notoria muerte a nivel comercial que el ambiente donde se desenvolvían sufrió. Pero mejor para la gente que los admiramos, porque eso resultó en un excelente disco, aunque alejado de lo que oíamos en canciones como Stupid Kid, Radio o My Private Eye. Y quisiera dejar claro que hasta ahora y a pesar de esos cambios Alkaline Trio siempre ha sonado a Alkaline Trio. Antes de meterse a grabar, nos ofrecieron un disco de recopilación con DVD, que nos regala las mejores canciones de esos casi 10 años; excelente.
Y por otro lado, tenemos a los oriundos de Matamoros, División Minúscula que solo cuentan con dos discos en su haber. Ellos dieron no un brinco, sino un vuelo, de un disco a otro. Vemos que en “Extrañando Casa” (2001) abren una brecha enorme en cuanto a género se refiere, pues son considerados la banda más influyente de esos años en nuestro país. Y vaya que sí. Más allá de que el grupo es de mi agrado, hay que reconocer que antes de ellos nadie tocaba con un estilo similar y aunque en realidad todo el disco suena igual, sí puede ser considerado un parte aguas dentro del género. Es un punk californiano, pero con elementos e influencias tan específicos que ese disco no suena a ningún otro. Después de casi 5 años de giras, promoción, festivales y entregas de premios, en 2007 sale “Defecto Perfecto” que es un disco con una evolución totalmente notable. Me parece que tampoco suena algo específico y mucho menos a “Extrañando Casa”. Si bien es cierto que es un disco que puede ser escuchado por un sector más amplio del que tenía su sucesor, es bastante íntimo, personal y ¡hecho con huevos!, y eso es lo que le quita el adjetivo de comercial. Además de tener la clara intención de alejarse totalmente, y repito, totalmente de lo que habían estado tocando, División hace un disco fiel a lo que parecen ser los ideales de “El capitán Blake” y compañía.
Viendo las fotos de los respectivos estudios y escribiendo esto, me pongo a pensar en qué podrían hacer tantas bandas con esa magnitud de estudio, porque no estamos hablando de grupos gigantes, sino de dos grupos que se mantienen dentro de lo “underground” (habrá quien no esté de acuerdo, perfecto, háganlo saber, de eso se trata) y aún así tienen la oportunidad de grabar en un estudio tan chingon. No me queda más, que esperar a que salgan y poder comprarlos o al menos escucharlos y que se superen las expectativas que tengo y además derrumbar esas paredes de curiosidad por escuchar qué y cómo es lo que viene. Como siempre, gracias por leerme.
Rola del día [Smash – The Offspring ]

