viernes, 4 de julio de 2008

(7) Trabajo Académico

Como son "vacaciones" y ya no estoy en Veracruz y casi todo lo que hice la semana pasada fue tarea, aca dejo un pequeño ensayo sobre la llamada "Refórma Energética". Tal vez en la que siga me anime a subir mi trabajo final de la materia de "periodismo especializado" que habla sobre la seguridad pública en Veracruz; por lo pronto acá dejo este ensayito.

Mucha información hay ya acerca de la llamada “Reforma Energética” (que oficialmente se llama Iniciativa de reforma de la Ley Reglamentaria del artículo 27 Constitucional en el ramo del petróleo) y hay de igual forma, muchos medios para informarse acerca de lo que está ocurriendo y lo ocurrirá con ella.

Todo empieza en 1938, cuando se logra la nacionalización del petróleo con la Expropiación Petrolera, obtenida gracias a la constante lucha del pueblo por que el petróleo volviera a ser de los mexicanos, pues ya se había otorgado, por Porfirio Díaz, a extranjeros.

Por 80 años todo se mantuvo igual, y PEMEX lograba dar a México casi un 40 por ciento del presupuesto nacional, gracias a que, como todos sabemos, somos un país dotado de una buena cantidad de petróleo. El 8 de abril de 2008 se presentó ante los Senadores esta iniciativa que pretende reformar el artículo 27 Constitucional que se refiere a los hidrocarburos.

Después de presentada la iniciativa, y por la inconformidad de muchos, se plantea un debate nacional de un total de 50 días, con participación de los legisladores, expertos en la materia y la sociedad civil. Aunque no sirva de mucho, pues es una mera formalidad y un engorroso trámite, me parece acertado que se haya aceptado el debate, pues de alguna manera da “confiablidad” a la resolución que tomen los legisladores.

Es importante mencionar el hecho que logró que se llevara a cabo el debate. Si bien no fue la forma ni mas ortodoxa ni la mas adecuada, se logró un objetivo. Un plantón en las Cámaras con mantas gigantes alusivas, el impedimento de que las sesiones se llevaran a cabo en éstas, mujeres de edad avanzada en las puertas de Senado, paquetes informativos repartidos de casa en casa, dieron una pésima imagen al nombrado Frente Amplio Progresista (FAP) formado por los diputados y senadores de los partidos PRD, Convergencia y PT, pero como se mencionó alguna vez, fue un triunfo civil.

Con esto, en muchas personas se reforzó la idea de que la solución a todos los problemas de este país se encuentra en la Reforma Energética, pues gracias a problemas al interior del PRD, la mala imagen que tiene uno de sus mas importantes representantes, Andrés Manuel López Obrador, la rebeldía de los partidos PRD, PT y Convergencia, el FAP ha perdido credibilidad ante la opinión pública, y habrá que mencionar que esto es en gran medida, gracias a la información que los medios de comunicación procesan de cierta manera y publican.

Según lo publicado en la página electrónica de la Cámara de Diputados de la República la reforma se realizaría de la siguiente forma: Se reforman: Los artículos 2o., primer párrafo; 3o., fracciones I, II, primer párrafo, y III; 4o., párrafos segundo y quinto; 5o.; 6o., primer párrafo; 7o.; 8o.; 9o.; 10, segundo párrafo; 11; 12; 13, fracciones IV y V; 14, primer párrafo y fracción II; 15 y 16. Y se adicionan: Los párrafos tercero y cuarto del artículo 4o. recorriéndose en su orden los actuales párrafos tercero, cuarto y quinto para pasar a ser quinto, sexto y séptimo; el artículo 4o A; los párrafos segundo y tercero del artículo 9o.; la fracción VI al artículo 13; y los artículos 15 A y 15 B. Y aquí viene lo Interesante.

Como lo dice José Antonio Rojas Nieto en su artículo “Reforma energética, reforma constitucional” publicado en la Jornada, al modificarse sólo la Ley Reglamentaria y no el texto constitucional directamente, el Ejecutivo sólo necesita del cincuenta por ciento más uno para que la propuesta sea aceptada. Con máxima asistencia del PAN, se necesitarán 45 diputados y 14 senadores más para aprobarla, además no se necesitaría de consulta a los Congresos locales; y si se realiza un cambio directo al texto constitucional, se necesitarían 129 diputados y 32 Senadores. De ahí lo de la formalidad y el trámite.

Recuerdo haber visto en el programa de la cadena CNN “Aristegui” con Carmen Aristegui, por allá de los últimos días de marzo de este año, que se presentaba un video que tentativamente era producido por el gobierno Federal, si, aquel famoso video de “El tesoro en las profundidades”. La presidencia enseguida declaró que ese video no era producido por el Gobierno. Después nos dimos cuenta que si.

Ese video es una forma de plantear a la reforma como la solución milagrosa que México necesita. En realidad funcionó muy bien, pues imaginar un país de primer mundo con sólo una reforma, importante, pero sólo una reforma, es agradable para la mayoría de los mexicanos.

Otra forma de “vender” la reforma a los mexicanos, fue que el gobierno promueve que si se acepta, cualquier mexicano podrá obtener o comprar bonos de PEMEX, y con esto ser “dueño” de una pequeña parte de la paraestatal. Nada mas irreal y falso. Tal y como se menciona en la noticia nombrada con el titular: “Apertura de Pemex y ‘Petrobonos’, ejes de la propuesta de Calderón” por Jenaro Villamil a través de la página electrónica “Proceso” el 9 de abril de 2008, estos bonos no otorgarán o concederán derechos corporativos, “ni sobre la propiedad, control o patrimonio de Petróleos Mexicanos”. Además dan el derecho de voz, pero no de voto, a través de un “comisario” de PEMEX que también se encargará de fiscalizar al propio Consejo de Administración. Con los “bonos ciudadanos”: ¿PEMEX se queda en los mexicanos? Habría que dudarlo.

Se ha publicado mucho acerca de alternativas a esta reforma. Una de las que me parece mas interesante es la de la renta de equipo para la extracción, refinación, almacenamiento, etcétera, del petróleo. Muchos países lo han hecho y lo siguen haciendo. Pensar en la posibilidad de que con el capital que produce PEMEX se pueden rentar equipo en lugar de que se acepte capital privado y/o extranjero, y con esto permitir un primer paso a la privatización, me parece bastante viable.

Se ha manejado mucho el término Privatización. Si bien los cambios que se pretenden hacer a la Ley de Reglamentación contemplan la posibilidad de capital privado y extranjero en el manejo del petróleo, no lo veo como una privatización; aunque sea la intención del Gobierno Federal, no se arriesgará a con una primera reforma privatizar una empresa paraestatal. Creo que si se aprueba la reforma actual, la privatización vendrá por consecuencia tarde o temprano, pues hacia allá va dirigida esta primera reforma.

La iniciativa está bien “planeada” por el Ejecutivo, dirigida a un objetivo necesario para México, pero sobre un camino equivocado que no acaba de convencernos a muchos. Con muchos “beneficios” para todos y con miras a llegar al primer mundo en cuestión de unos pocos años es como ha planteado el gobierno actual una reforma que es, obviamente, una realidad construida para lograr la aceptación.

En este mundo globalizado, México sí debe de preparase para el futuro que viene para el petróleo, pero no de la forma en que lo plantea la iniciativa actual. Una reforma para la mejora de PEMEX es, sin lugar a dudas, necesaria, pero el capital extranjero y privado no creo que se la alternativa.

Rola del día [Todos Tus Muertos - Gente Que No]